Si en algún momento has entrado a una tienda de snowboard o has navegado por un catálogo online, probablemente te hayas sentido abrumado por términos especialistas: true twin, sidecut, flex y, el más importante de todos, el camber.
A simple vista, todas y cada una de las tablas tienen la posibilidad de parecer similares, pero la forma en que se curvan en el momento en que las pones de perfil sobre el suelo establece drásticamente de qué manera se comportarán en la nieve. En el presente artículo, te explicamos sencillamente qué es el camber y cuál es el que mejor se amolda a tu estilo.
¿Qué es precisamente el camber?
En términos fáciles, el camber es la forma del arco longitudinal de la tabla de snowboard. Si dejas tu tabla en el suelo y la miras de lado, verás que ciertas zonas tocan la nieve y otras se elevan. Esa curvatura es el camber.
Su función principal es distribuir el peso del rider de forma traje a lo largo del canto de la tabla, lo que afecta de forma directa al agarre, la agilidad, el pop (capacidad de salto) y la sencillez de giro.
Los 4 tipos primordiales de camber
No hace bastante tiempo, solo existía un tipo de camber. Hoy en día, la tecnología ha evolucionado para prestar opciones según el lote y el nivel de habilidad.
1. Camber Tradicional (Positivo)
Es la manera tradicional. La tabla se eleva en el centro y tiene los puntos de contacto cerca del nose (punta) y el tail (cola).
- Sensación: Muy estable a grandes velocidades y con un "pop" increíble para saltar.
- Perfecto para: Riders avanzados, carving en pista dura y saltos grandes.
- Lo malo: Es más simple que se te clave el canto ("contracanto") si cometes un error.
2. Rocker o Camber Invertido (Banana)
Es lo opuesto al clásico; la tabla tiene forma de "U" o de banana. El punto más bajo es el centro y los extremos se elevan.
- Sensación: Flota como un barco en nieve polvo y es mucho más bien difícil de clavar el canto por fallo. Posibilita bastante los giros.
- Perfecto para: Principiantes, fanaticos del here jibbing (barandillas) y días de mucha nieve virgen.
- Lo malo: Menos estabilidad a gran velocidad y menos agarre en hielo.
3. Camber Chato (Flat)
Como su nombre indica, la tabla es absolutamente plana en prácticamente toda su base.
- Sensación: Ofrece un punto medio. Es mucho más estable que un rocker pero mucho más permisiva que un camber clásico.
- Perfecto para: Principiantes que desean progresar veloz y riders de park que procuran estabilidad en los rieles.
4. Cambers Híbridos
Aquí es donde las fabricantes se ponen creativas. Combinan zonas de camber y rocker para procurar sacar lo mejor de cada planeta.
- CamRock: Rocker en los extremos (para flotar) y camber en el centro (para agarrar). Es el mucho más polivalente hoy día.
- Camber híbrido: Camber en los extremos y rocker en el medio.
¿De qué forma escoger el camber adecuado para ti?
Seleccionar no posee por qué razón ser una ciencia oculta. Aquí te dejamos una pequeña regla de oro según tu perfil:
- ¿Andas empezando? Busca un Rocker o un Flat. Te disculparán los errores de técnica y evitarás muchas caídas superfluas.
- ¿Disfrutas la velocidad y el carving especial? Ve por un Camber Clásico. Precisarás fuerza en las piernas, pero la contestación de la tabla va a ser inigualable.
- ¿Quieres una tabla para todo (All-Mountain)? Un Camber Híbrido es tu mejor amigo. Te servirá para proceder a la nieve polvo, ingresar al park y bajar pistas pisadas.
- ¿Solo piensas en saltar barandillas? Un Rocker o Plano te va a dar la maniobrabilidad que precisas.
Conclusión
El camber es el "alma" de tu tabla de snowboard. Antes de comprar una tabla por sus gráficos o por la marca, fíjate en su perfil. Comprender cómo interacciona esa curva con la nieve cambiará por completo tu experiencia en la montaña.
Y tú, ¿qué género de camber prefieres? ¿Eres de la vieja escuela del camber tradicional o te has pasado al rocker? ¡Cuéntanos en los comentarios!
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